Experiencia seleccionada · Bangkok
Bangkok, Tailandia
La mayor piscina de olas del planeta, en un parque que Bangkok construyó para sus familias y no para los visitantes.
Have a day of excitement with fantastic rides for kids and adults.
Enter the park through a multi-colored princess castle.
Splash around in the largest wave pool in the world at Siam Park City.
Go on many thrill rides at Thailand's largest amusement park.
Enjoy five zones in the park including the Water Park and X-Zone.
Una piscina de olas con horizonte en vez de con final
Atracciones acuáticas y secas con una sola entrada
Un recinto de los ochenta, con la escala que se construía entonces
Zonas de sombra pensadas para pasar la tarde sentado
Un recinto lo bastante grande como para llenar el día entero
Una jornada completa en Siam Amazing Park, al este de Bangkok: un parque acuático y otro de atracciones en el mismo recinto, con las zonas incluidas según el tipo de entrada que reservaste. El transporte no va incluido.
La piscina de olas de aquí está reconocida como la mayor que existe: una lámina de agua de más de una hectárea, que más que una piscina parece una playa pequeña con su horizonte.
Funciona por ciclos. El agua se retiene en cámaras detrás de la parte honda y se suelta en pulsos cronometrados, así que las olas llegan en series con huecos tranquilos entre ellas. Conviene saberlo: si te colocas durante una pausa, puedes elegir a qué profundidad estás antes de que llegue la siguiente serie en vez de que te arrastre.
Siam Amazing Park abrió en 1980 y desde entonces es una institución de la vida familiar tailandesa. Nunca se diseñó para el visitante extranjero, y ahí está la gracia de venir: el público es local, la comida es la que come de verdad una familia de Bangkok en un día de asueto y el ambiente de un domingo no se parece en nada al de un parque acuático de resort.
La consecuencia práctica es que las vacaciones escolares tailandesas y los fines de semana lo llenan. Un día laborable en periodo lectivo es un parque distinto de un sábado de abril.
El parque está en Khan Na Yao, hacia el borde oriental de la ciudad, y desde los barrios hoteleros habituales eso es un buen trecho a través del tráfico de Bangkok: una hora holgada, y bastante más a la hora equivocada.
Nada de esto es un problema si lo planificas. Ve temprano, antes de que las calles se cuajen, y deja resuelta la vuelta antes de plantarte en la puerta a la hora de cierre con el pelo mojado.
Lleva bañador, toalla y algo para los pies. Las taquillas, las toallas y las casetas se alquilan en el parque y no van incluidas, y la comida y las bebidas se saldan allí, así que ten billetes locales.
Lo que la gente subestima aquí es la quemadura solar. Bangkok está a trece grados de latitud norte, el agua refleja buena parte de lo que cae y las quemaduras se producen mientras estás fresco y pasándotelo bien. Repite la crema más a menudo de lo que te parezca necesario y usa la sombra que ofrece el parque.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Por su superficie. Las piscinas de olas suelen medirse por los metros de frente de ola; esta se mide en hectáreas, que ya es otra categoría.
Las piscinas de olas suelen usar uno de dos métodos: agua soltada desde altura o aire forzado en cámaras sumergidas. En ambos casos la maquinaria está detrás del muro del fondo, y por eso las olas siempre corren en la misma dirección.
En la parte poco honda la ola ya ha roto y ha perdido la forma, y además es donde se pone todo el mundo. Un poco más adentro de lo que parece natural suele ser el sitio más tranquilo.
No, y ahí está el atractivo. Abrió en 1980 para familias tailandesas, así que el público, la comida y el ambiente son locales y no de resort.
En las vacaciones escolares tailandesas y los fines de semana. Un día laborable en periodo lectivo es una experiencia bastante distinta de un sábado de abril.
En Khan Na Yao, en el extremo oriental. El metro elevado no llega hasta allí, y eso define el trayecto mucho más que los kilómetros.
Esta reserva no incluye traslados. Ve temprano, antes de que se cuajen las calles, y deja cerrada la vuelta antes de la hora de cierre.
La quemadura solar. A trece grados de latitud norte el sol pega fuerte y el agua refleja buena parte, así que el daño ocurre mientras estás fresco y disfrutando.